Proceso de Atención Nutricia (PAN)
y su papel como modelo estructurado de la
práctica profesional
Un marco metodológico para organizar, documentar y mejorar la calidad de la atención nutricia centrada en la persona.
El Proceso de Atención Nutricia (PAN) fue desarrollado por la Academy of Nutrition and Dietetics en Estados Unidos y publicado formalmente en 2003 como un modelo estandarizado para guiar la práctica profesional de los nutriólogos. Su objetivo es favorecer decisiones clínicas fundamentadas, mejorar la claridad en la documentación y asegurar que la atención se centre realmente en la persona.
Desde su adopción inicial, diversos países lo han incorporado como referencia oficial para la práctica nutricia, reconociéndolo como un proceso estructurado, medible y respaldado por evidencia.
El Proceso de Atención Nutricia es un modelo diseñado para mejorar la claridad, calidad y consistencia de la atención nutricia, así como la previsibilidad de los resultados. No busca estandarizar lo que se prescribe o recomienda, sino estandarizar la forma de brindar la atención: cómo se analiza la información, cómo se toman decisiones y cómo se evalúan sus resultados
Etapas del PAN
1. Evaluación y reevaluación nutricia
La evaluación nutricia es un proceso sistemático para recolectar, clasificar y sintetizar información relevante que permita identificar problemas nutricios y sus causas. Incluye la comparación del estado del paciente con estándares, metas o recomendaciones, y su actualización en cada interacción para detectar cambios que puedan generar nuevos diagnósticos o modificar los existentes. Es un proceso dinámico y continuo.
La reevaluación nutricia corresponde a la revisión periódica y estructurada de la información previamente obtenida, con el propósito de identificar cambios en el estado nutricio, valorar la respuesta a la intervención y determinar si es necesario ajustar, mantener o replantear el abordaje nutricio.
2. Diagnóstico nutricio
El diagnóstico nutricio consiste en identificar y nombrar el problema nutricio existente del cual el nutriólogo es responsable. El diagnóstico nutricio describe específicamente aquello que puede modificarse mediante la atención nutricia, y se distingue del diagnóstico médico, que corresponde a una enfermedad o condición clínica.
3. Intervención nutricia
La intervención nutricia se refiere a acciones planificadas intencionalmente para modificar una conducta, riesgo, condición del entorno o aspecto del estado de salud con el fin de resolver o mejorar el diagnóstico nutricio. Estas acciones se seleccionan y ajustan según las necesidades de la persona y se implementan con metas claras.
4. Monitoreo y evaluación nutricia
El monitoreo y la evaluación nutricia implican el seguimiento sistemático de los resultados esperados de la intervención, con el fin de determinar si las metas establecidas se están alcanzando o si es necesario realizar ajustes. Para ello, se utilizan indicadores derivados de la evaluación y reevaluación nutricia que permiten identificar cambios en el estado del paciente, en sus comportamientos relacionados con la nutrición y en la efectividad del plan implementado.
El monitoreo consiste en la recolección continua de información relevante sobre el progreso del paciente y el grado de cumplimiento de las metas, mientras que la evaluación implica la comparación de estos hallazgos con los objetivos establecidos para valorar los resultados de la intervención.